compartir
El PSE-EE de Hondarribia denuncia que el gobierno de Abotsaniz-EH Bildu quiere abrir una brecha en torno al consenso lingüístico y la convivencia en el municipio
El Grupo Municipal Socialista lamenta que el Ayuntamiento haya probado una ordenanza cuyo único objetivo es crear categorías en función del conocimiento de la lengua
El PSE-EE de Hondarribia ha votado en contra de la ordenanza que ha presentado el Ayuntamiento, liderado por Abotsaniz-EH Bildu, que pretende regular la evaluación del impacto lingüístico en el municipio.
Las y los socialistas aseguran que la Ley de Normalización Lingüística de 1982 pretende, a diferencia de lo que defiende el equipo de Gobierno, garantiza el derecho de toda la ciudanía a conocer y utilizar tanto el euskera como el castellano. Una realidad que Abotsaniz está omitiendo en la ordenanza que ha presentado.
El Grupo Municipal Socialista recuerda que, desde el año 1982, la sociedad ha cambiado. Es más diversa y plural y eso incluye también la realidad lingüística del municipio. En este sentido, lamenta que, algunas disposiciones generales de la ordenanza, asumen en repetidas ocasiones que el uso de una lengua puede perjudicar a otra.
“Las lenguas, las personas bilingües y multilingües deben de tener una apreciación universal de los que significa ser hablante de varias lenguas y no dar eco a uno de los postulados más tóxicos del monolingüismo: que las lenguas se perjudican entre ellas”, han señalado desde el PSE-EE.
Porque una cosa es proteger el euskera y fomentar su uso como lengua minoritaria y otra muy distinta es diferenciar las comunidades de hablantes de las diversas lenguas presentes en Hondarribia, básicamente euskera y castellano.
Las políticas lingüísticas “o son inclusivas o son excluyentes, o son acogedoras o son terreno abonado para la discriminación y la segregación”. Las y los socialistas vascos y las y los hondarribitarras siempre estaremos en la inclusión, el acogimiento y la convivencia”.
Además, la evaluación de iniciativas y proyectos relacionados con el ámbito de la cultura es “especialmente preocupante” ya que se plantean exclusivamente en euskera. “¿Qué pasa con el 30% de las y los hondarribitarras que no hablan euskera? Pues que no tendrán acceso a iniciativas culturales que por otra parte han pagado con sus impuestos”
El PSE-EE considera “escandaloso” que se excluya al 30% de la población del acceso a la cultura en su municipio porque se estaría llevando a cabo “un apartheid lingüístico”.
“Consideramos que el resultado de esta ordenanza no será mayor seguridad jurídica sino que abrirá una brecha en el consenso lingüístico y en la convivencia en Hondarribia creando dos categorías de ciudadanos/as”, han explicado desde el Grupo Municipal Socialista.
Con esta ordenanza, el equipo de Gobierno “no protege los derechos de todos sus ciudadanos” independientemente de la lengua que hablen, sino solo de una parte. El PSE-EE siempre se opondrá a este tipo de diferenciaciones y clasificaciones entre ciudadanos libres e iguales.